Corriendo con los lugareños y subiendo 300 escalones en Dili, Timor Oriental
En el remoto y legendario país de Timor Leste, nos mezclamos con los corredores locales, que eran muchos y rápidos, desde el centro urbano a lo largo de playas de arena, para terminar subiendo 500 escalones hasta el pie de la estatua de Cristo Rei en Cap Fatucama.
Cruzando “un puente sobre el río Sava” en Belgrado
Una orquesta tocaba música clásica en el imponente puente Ada mientras ondeaban banderas serbias. Recorrimos corriendo el centro histórico, que aún conserva ruinas de los bombardeos de la OTAN durante los años 90, y la ciudad nueva, con su arquitectura soviética. Belgrado es una capital que se enorgullece de su pasado pero diseña su modernidad, a su manera.
Cuando eres parte del paraíso: correr en las playas de Koh Samui
Mientras corría por las playas de arena dorada de Koh Samui, las que inspiraron “The Beach”, recordé su famosa frase: “El paraíso es cómo te sientes por un momento de tu vida cuando eres parte de algo… y si encuentras ese momento… dura para siempre”.
Entrenamiento en pista frente a las Torres Gemelas, en Kuala Lumpur
Nos sentíamos como profesionales corriendo sobre una pista de goma en el parque KLCC, justo en frente de las Torres Gemelas Petronas. Competimos con los locales en un circuito de 1,2 km alrededor de magníficos jardines mientras el distrito financiero de Kuala Lumpur despertaba.
Donde las olas rugientes protegen el “templo de la tierra en el mar”: Tanah Lot en Bali
En Bali, corrimos al amanecer por los oscuros e impresionantes acantilados rocosos que albergan Pura Tanah Lot, “el templo de la tierra en el mar”, mientras el sol tiñe el cielo de un rosa pálido y nuestros pasos se hacían eco del rugido de las olas.
Corriendo entre súper árboles y rascacielos de cristal en Singapur
Correr en Singapur es como estar en una película de ciencia ficción, por la exuberancia de su flora, como la de un planeta imaginario, y la verticalidad acristalada de sus edificios.